Excursión a las islas de Gozo y Comino

Cuando una amiga vino de visita tuvimos claro que Gozo era una visita imprescindible durante su estancia en Malta.

La primera vez que fuimos a Gozo lo hicimos por nuestra cuenta, tomando el ferry en Cirkekwa y moviéndonos en bus por la isla. En esta ocasión, ya que el transporte es bastante lento y limitado, no quisimos arriesgar y reservamos una excursión programada.

En casos como este una visita organizada nos permitía ahorrarnos los tiempos en transporte público y visitar en un sólo día Gozo y Comino. Miramos diferentes compañías y elegimos una que por 20 euros ofrecía día completo a Gozo y Comino, 15 si sólo quieres visitar esta última.

Parte del puerto de St. Paul’s Bay a las once de la mañana. En verano conviene reservar con antelación para asegurarse la plaza ya que suele estar bastante solicitado.

Partimos puntuales dejando atrás el puerto de St. Paul’s Bay y pronto bordeamos las islas de San Pablo, también conocidas como Selmunett. Estos dos islotes en la actualidad se encuentran inhabitados, aunque cuentan que hace una década vivía allí un campesino en soledad. Las islas se divisan desde toda la costa de St. Paul, Qwara y Bugibba.

El barco no era gran cosa, pero suficiente para nosotros que lo único que buscábamos con esta excursión era un medio de transporte más rápido entre islas. Además, tuvimos suerte y no había mucha gente, así que encontramos un buen sitio en la cubierta superior. 

Continuamos la travesía hacia Comino visitando algunas cuevas, como la Dragonara, la del Conde de Montecristo o la Smugglers Cove. Hay que decir que el patrón del barco se acerca muchísimo al interior de la cueva, tanto que a veces parece que no vamos a poder salir, pero mejor así que lo apreciamos todo con mayor detalle.

Nos acercamos a la isla de Comino, de tan sólo 3,5 km cuadrados, en la que existe un único hotel.

Desde el barco observamos la Torre de Santa María. Fue construida por los Caballeros Hospitalarios en 1618, con funciones meramente defensivas. Tiene planta cuadrada con cuatro torretas en las esquinas. Como dato curioso, señalar que aquí se rodó el Conde de Montecristo y esta torre aparece como escenario, representando el castillo de If.

Llegamos a la Blue Lagoon, primera parada del trayecto. Algunos deciden quedarse aquí el resto del día y otros, preferimos continuar el trayecto hasta Gozo. Antes de eso, tenemos una hora para disfrutar de Comino y darnos un baño en estas aguas transparentes.

No puede negarse que la zona es bonita, las aguas son limpias y seguramente será un lugar muy interesante en temporada baja, pero estamos a finales de agosto y lo que encontramos al bajar del barco es un terreno repleto de sombrillas y tumbonas azules que no permiten ver apenas ni el color del suelo.

Un sendero lleva hasta la parte superior, donde hay puestos de comida para llevar y para llegar hasta allí pasamos rozando a cientos de turistas que tumbados en su hamaca, en lugar de relajarse frente al mar, aguantan un ir y venir de turistas rozando su hamaca. No es mi idea de un día de relax y mucho menos de un paraíso natural como esperaba de esta zona. 

A los pocos días leí en el periódico que habían denunciado a la empresa que gestiona las sombrillas y hamacas por sobreexplotación de la zona. Y no me sorprende.

Decidimos comer algo rápido y cruzar la laguna hasta el otro lado. Tenemos el tiempo más o menos justo para hacerlo y aunque dicen que hay medusas en esta zona nosotros nunca vimos ninguna. El agua no está fría y en la mayor parte del recorrido no cubre, por lo que mucha gente cruza hasta Cominotto con sus mochilas o bolsas de playa en la cabeza y caminando por dentro del agua.

En Comino se han rodado algunas películas y sus paisajes aparecen en Troya, alguna de James Bond y en el Conde de Montecristo, como señalábamos antes. Regresamos al barco rumbo a Gozo, hasta el puerto de Mgarr.

Allí nos dejarán tres horas para visitar la isla y nos ofrecen tres opciones: la primera, visitar la isla por nuestra cuenta con los autobuses públicos, la segunda, comprar por 8 euros un ticket para los autobuses turísticos rojos de Hop On Hop Off y la tercera, realizar una visita a la isla en un minibus por tres euros.

La primera queda descartada porque no hay tiempo, con lo que tardan los autobuses imposible plantearse la visita así. La segunda hubiera sido una buena opción si hubiésemos venido en ferry, pero no vale la pena en este caso.

La última opción es sin duda la mejor, son sólo cuarenta céntimos más de lo que vale el ticket de autobús público y el minibus te lleva, junto a unas ocho personas, a los principales puntos de la isla… ¡no hay más que pensar!

La primera parada es la Basílica Ta’Pinu. Tenemos quince minutos para visitarla y es más que suficiente.

La basílica tiene un interior bastante interesante. Cuenta la historia que en 1883 una mujer escuchó la voz de la virgen en este lugar y a partir de entonces, se le atribuyen muchos milagros, incluso que salvó a Gozo de la plaga que azotó Malta en aquella época.

Con fondos y mano de obra aportados por la población de Gozo se construyó en 1920 la iglesia, que posteriormente sería categorizada como Basílica. Visitando el interior descubrimos una sala lateral donde se exponen cartas de agradecimiento a la basílica por presuntas curaciones, así como restos de escayolas y collarines. Curioso.

De vuelta al minibús, que se dirige ahora a la Azure Window. Tenemos 45 minutos para la visita y en nuestra opinión, es un poco justo. Da tiempo a realizar unas fotografías y visitar la zona, pero si hay mucha gente esperando para las barcas probablemente no haya tiempo para hacer el recorrido.

En cualquier caso, es nuestra segunda visita y es tiempo suficiente para subir encima de la roca y observar el paisaje desde allí.

De ahí salimos hacia la última parada, la capital de Gozo, conocida como Victoria o Rabat. En esta ocasión tenemos más o menos una hora para realizar la visita y nos dedicamos a callejear.

Llegamos hasta St. George, cerrada la última vez que estuvimos y en esta ocasión tenemos más suerte, se puede visitar. Nos tapamos los hombros y piernas con las telas de la entrada y visitamos la iglesia. Damos un paseo rápido por la Ciudatella y de regreso al minibús encontramos una iglesia con un interior poco interesante pero con este curioso pavimento en el exterior.

El tiempo se agota y tenemos que regresar a Mgarr, donde nos espera el barco. De allí regresamos a Comino para recoger a los que contrataron la otra excursión y volver todos juntos hasta St. Paul’s Bay.

En el camino de vuelta vemos desde el barco el único hotel de Comino, alguna que otra cueva y lo más curioso, una roca enorme con forma de elefante, la denominada Elephant Rock.

Puntuales, a las seis desembarcamos en el puerto. Ha sido un día intenso y bien aprovechado, aunque nos han quedado lugares de Gozo por visitar y tendremos que volver en otra ocasión, seguramente esta vez por libre.

Excursión a las islas de Gozo y Comino
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7 Responses to “Excursión a las islas de Gozo y Comino”
  1. Desiree Gil
      • Desiree
  2. Charo

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